Internacionales

El caos se adueña de las calles de Buenos Aires

Buenos Aires.- Los aumentos de cortes diarios por manifestaciones acaba con la paciencia de los automovilistas que tardan hasta tres horas para entrar o salir del centro.

Las protestas sobre las principalidades avenidas de la capital argentina es una costumbre asumida desde hace años. Sin embargo, la cuestión se agravó en las últimas semanas. Todos los días se corta alguna calle y nadie se atreve a intervenir por miedo a que la policía, que tiene una muy baja reputación en Argentina, provoque algún mal mayor que traiga consecuencias políticas.

Marzo fue un mes de tensiones que no parece aliviarse. La conflictividad se mostró explícitamente el miércoles pasado con la Marcha Federal Educativa, que concentró a decenas de miles de docentes frente a la Casa Rosada. Pero en realidad comenzó los días 6, 7 y 8 de marzo cuando se juntó la huelga de maestros, la protesta de los sindicatos y el Día Internacional de la Mujer en una triple jornada de movilizaciones que paralizaron la ciudad.

Según un informe de la consultora Diagnóstico Político, en los primeros 15 días de este mes ya hubo 62 cortes, por arriba de los 53 registrados para marzo del año pasado. Además, las últimas convocatorias fueron masivas, donde algunas superaron las 200.000 personas. “Lo que vivimos en estos últimos 15 días es un desborde”, apuntó el presidente Mauricio Macri en un programa televisivo, y añadió que no es una imagen que ayude a traer inversiones.

https://i1.wp.com/ep01.epimg.net/internacional/imagenes/2017/03/22/argentina/1490212465_255060_1490212632_noticia_normal_recorte1.jpg?resize=708%2C459
La Marcha Federal Educativa del miércoles que concentró a decenas de miles de docentes.

El Gobierno prueba medidas de control pero sin éxito. En el último tiempo, la secretaría de Transporte de la ciudad de Buenos Aires decidió aumentar la cantidad de agentes de tránsito en las calles para liberar el tráfico acumulado. “Ya estamos evitando cortes de 30, 50, 80 personas”, afirmó con entusiasmo el alcalde de la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta. Pero la gente que viaja al trabajo no percibe esa mejora, le cortan la vía pública y el malestar crece.

“Paso a paso, de manera lógica, las fuerzas de seguridad van a actuar como actúan en cualquier parte del mundo, dispersando”, avisó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien además advirtió: “Cuando actuemos no entremos en la paranoia. La dispersión puede implicar consecuencias”. Del otro lado está Larreta, que prefiere “apostar al diálogo” antes que generar un problema más grave. En medio de las discrepancias oficiales, los ciudadanos que se la pasan atascados en el auto o en el colectivo empiezan a exigir soluciones.

[pullquote]La movilización de sindicatos estatales a fines de marzo y la huelga general a principios de abril traerán más dolores de cabeza.[/pullquote]

El protocolo anti piquetes fue otra de las pruebas, promulgada por Bullrich el año pasado, en el que se le daba cinco minutos a los protestantes para que se vayan a otro lado. De lo contrario se usaría la fuerza. La idea fue anunciada con bombos y platillos, pero nadie se animó a aplicarla. De hecho, sectores de la oposición no tardaron en señalar al macrismo de represor.

Durante la semana pasada, los bloqueos fueron continuos y sorpresivos, convocados por grupos de organizaciones sociales que piden apurar la Ley de Emergencia Social. “Si no nos dan una respuesta y no se gira el dinero para los comedores y merenderos, vamos a duplicar las protestas”, señalaba Leonardo Grosso, diputado del Movimiento Evita (organización peronista). En los últimos años, la suba de la pobreza en Argentina, que alcanza al 33% de la población, promovió una fuerte ampliación a estos tipos de organizaciones que cada vez influyen más en la problemática de los cortes.

A todo esto, el Movimiento Evita agiganta la tensión presentando un proyecto en el parlamento que busca legitimar las marchas, reclamando los derechos de los manifestantes. La situación no vislumbra solución en el corto plazo ya que este viernes se celebra el Día de la Memoria, el jueves 30 habrá una movilización de los sindicatos estatales y a principios de abril se avecina la primera huelga general que la CGT le hará a Macri. Los que viajan, pasean y transitan Buenos Aires seguirán sufriendo inconvenientes y, en un 2017 con elecciones legislativas, el escenario parece agravarse.

Etiquetas

Eliseo Bottini Antunez

Estudiante de Periodismo en la Universidad de Palermo. Redactor en Segundo Enfoque. Estoy en Radio del Pueblo AM 830. Parte del equipo de Mima Multimedios.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close