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El gol del Cárdenas, parte de la pasión racinguista

¡Feliz día, racinguistas! Día memorable, el 4 de noviembre, para los hinchas de la Academia, porque se cumplieron 48 años del mítico triunfo en el estadio Centenario ante el Celtic de Glasgow, siendo el primer campeón del “mundial de clubes” de la República Argentina. Hagamos un poco de historia para contarles el comienzo de la historia.

En el año 1965, al finalizar la primera rueda el equipo albiceleste estaba entre los últimos puestos. El 3 de octubre de 1965 asume como director técnico un joven de 37 años en su primera experiencia como DT, Pizzuti, quien confiaría la zaga central del equipo a dos jóvenes que terminaron siendo la columna vertebral del equipo y dos caudillos que realmente hicieron historia en el fútbol argentino: Alfio Basile y Roberto Perfumo. Este último llegó a ser apodado “Mariscal” y fue comparado con en el legendario Beckembauer, tanto así que en esos años se enfrentaron en el cilindro el Bayer Münich y la Academia, venciendo los alemanes 4 a 3. En una jugada del segundo tiempo, tras una salida desde la defensa y apilando jugadores llegó hasta el área rival quedando enfrentado con el Kaiser en una postal que dio vuelta al mundo.

Bueno, volviendo a lo terrenal, el maestro Juan José Pizzuti, DT de Racing, canjea a su eterno rival un joven promisorio por un jugador de experiencia del rojo, traduzco: José Pastoriza por un ignoto Mori, que resultó el Mascherano del equipo. Trajo jugadores libres de Boca Junios, como J. J. Rodríguez, y en una jugada maestra repatrió a los 33 años (un anciano para la poca) a Humberto Dionisio Maschio luego de haber jugado, entre otros equipos, para la Juventus. Además, confió el arco a un joven Agustin Mario Cejas.

Así empezó a gestarse este extraordinario equipo que revolucionó el fútbol argentino, un equipo sólido en defensa que mordía en toda la cancha, que achicaba cuando no existía el achique, que sus delanteros presionaban y que tenía carrileros cuando no todavía no existían como tales. Logró el campeonato a 3 fechas del final, con el record, en ese momento, de 39 fechas invicto.

Así se llegó a disputar la Copa Libertadores, dejando en el camino a River Plate, Universitario de Lima (con el legendario Chumpitaz), al equipazo de Colo Colo, para llegar a la final (¿o batalla?) rioplatense con Nacional de Montevideo, que necesitó un tercer partido en Santiago de Chile. Luego de dos empates en cero, Racing venció 2 a 1 en la final, cabe recordar que en Nacional jugaban entre otros, Rogelio Dominguez, Manicera, Montero, Castillo, Ubiñas y Celio.

Racing ganó el pase, entonces, a la primer Copa Intercontinental, y nos enfrentamos al Celtic escocés. La primera final fue en Glasgow, perdimos por 1 a 0. Claro, con Sean Conery en la cancha quién no gana. La revancha ganamos 2 a 1. El trecer partido, el definitivo, se jugó en el Centenario de Montevideo, y ahí descubrimos que nuestros “hermanos” uruguayos tenían la doble nacionalidad uruguaya-escocesa. Es decir, ¡jugamos de visitantes en Uruguay!

Lo demás es historia conocida, el legendario e irrepetible gol del Chango Cárdenas, los años de desdicha, el abrazo al cilindro para impedir el cierre y desaparición de Racing según la jueza Ripoll. El gerenciamiento, la estatua de Mostaza y este Racing campeón 2014 peleando siempre los primeros puestos y con ganas de muchos más triunfos. Solo tengo una sola cosa mas por decir: Gracias papá por hacerme de Racing.

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