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Magia negra

En una increíble final para nunca olvidar, Nueva Zelanda le ganó a Australia por 34 a 17 y se quedó con la Copa del Mundo de rugby 2015 que se desarrolló en Inglaterra y Gales. De esta manera los de negro se alcanzan por tercera vez en la historia el máximo certamen a nivel global luego de los títulos conseguidos en 1987 y 2011.

Ya en el comienzo del encuentro ambos equipos demostraron el nivel que se iba a ver en Twickenham, con Daniel Carter y Bernard Foley marcando un penal para cada lado. Pese a que los All Blacks eran los que manejaban el ritmo del juego durante los primeros minutos no pudieron plasmar nuevamente la ventaja hasta que el 10 marcara otros seis puntos luego de dos infracciones, a los 27 y 36 minutos de juego.

Sin embargo la direrencia de Nueva Zelanda empezó a ser aún mayor cuando al final de la primera parte Milner-Skudder marcara un try luego de un gran juego de manos a los 38’, para que con la conversión del apertura puedan irse al vestuario con una diferencia de 16 a 3.

El comienzo del complemento paracía que iba a ser un vendaval de los de negro, mientras que los Wallabies no podían encontrar su juego. Esta diferencia se iba a plasmar rápidamente con una fantástica corrida de Ma’a Nonu casi desde mitad de cancha filtrándose entre los jugadores de amarillo y marcando otro try para el conjunto dirigido por Steve Hansen.

Aunque la diferencia entre ambos equipos era cada vez mayor, una amarilla a los 51’ a Benjamin Smith le iba a dar vida a Australia en esos diez minutos con un hombre de más. A tal punto que pudo llegar a apoyar en el in-goal a través de David Pocock, dejándolo, con la conversión de Foley, otra vez a tiro.

A partir de allí, los manejados por Cheika iban a demostrar porque fueron los campeones del último Rugby Championship yendo con todo en busca de la igualdad. Y estuvo a punto de hacerlo cuando a los 63’ Tevita Kuridrani coronara con un ensayo una gran jugada australiana. Estando a solo cuatro puntos fueron con todo en busca de la igualdad pero la férrea defensa neozelandesa reaccionó muy bien.

Cuando parecía que todo estaba a pedido de los Wallabies, el conjunto negro demostró porque es el seleccionado más importante de la década y Dan Carter porque es uno de los mejores aperturas del planeta. Drop de zurda a los 69’ y penal desde lejos a los 74’ para ponerse a 10 de diferencia y acariciar la copa.

La estocada final estuvo a cargo de Beauden Barret que se escapó a los 78’ para liquidar el encuentro. Diferencia de 17 puntos que pudo haber sido más –y por momentos menos- para que Nueva Zelanda siga ratificando que es el mejor equipo, consiga el bicampeonato y demuestre porque esta bien tenerle miedo a la oscuridad.

 

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Santiago Tarrío

Periodista. Blusero por elección y apasionado por todo evento que tenga una pelota de por medio. Levanto la bandera del folklore futbolero.

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